#Palpitaciones: Promueve la libertad

Promueve la libertad

“El Espíritu del Señor omnipotente está sobre mí,  por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a sanar los corazones heridos,  a proclamar liberación a los cautivos  y libertad a los  prisioneros.”

(Isaías 61: 1)

Hace algunos años, un joven estadounidense, descendiente de iraquíes, viajó a Irak para visitar a sus familiares. De improviso estalló la primera guerra del Golfo y fue enrolado en el ejército de Saddam Husseim y lo obligaron a custodiar una trinchera.

Se hallaba en una situación muy comprometida porque su condición de hijo de iraquíes lo obligaba a luchar por una causa que no compartía y por un país que apenas acababa de conocer,  en contra de sus coterráneos estadounidenses.

Mientra estaba en la trinchera vió como venían avanzado las tropas a las que su corazón pertenecía y cuando los soldados llegaron cerca de él, se puso su gorra de béisbol del equipo Chicago Bulls y comenzó a gritar: “Los estaba esperando. Soy uno de ustedes. Sáquenme de aquí”.

Así como este joven, ¿Cuantas personas se hallan en territorio enemigo, en el mundo, esperando que alguien venga a iberarlos?. Saben que se encuentran en el lugar equivocado o recorriendo un camino equivocado pero, por sí mismos, no encuentran la fuerza para cambiar de rumbo y esperan por el libertador que los lleve a un buen destino.  

Es doloroso constatar que ésta es la situación que aprisiona a muchas personas; y duele más tener que admitir que muchos cristianos se muestran reacios a compartir el mensaje liberador de Jesús, a pesar de que hay mucha gente que necesita escucharlo y está dispuesta a ello.

Amada persona que me lees, por favor, prepara una lista de tus seres queridos, comparte con ellos el impactante Evangelio de Cristo y así participarás en su proceso de liberación del pecado. Ellos tiene su gorra lista, esperando tu llegada.