#Palpitaciones: Grey única.

Grey única

“Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí.”

(Juan 10: 14)

Cuando Jesús se define como el buen pastor no se refiere solamente al hecho de que conoce todo lo necesario para estar al cuidado de las ovejas. También un cuidador asalariado sabe como realizar la labor para que las ovejas puedan estar bién. Jesús mismo nos explica previamente que “el asalariado no es el pastor, y a él no le pertenecen las ovejas. Cuando ve que el lobo se acerca, abandona las ovejas y huye; entonces el lobo ataca al rebaño y lo dispersa.  Y ese hombre huye porque, siendo asalariado, no le importan las ovejas” (Juan 10: 12 y 13).

Jesús, por ser el buen pastor y el dueño de las ovejas, vino a dar la vida por ellas. Sí, también a esa ovejas que se han alejado del rebaño y andan extraviadas en los predios del pecado, Jesús las busca, una a una, hasta encontrarla. Cada una de ellas es un tesoro para Él. Así lo manifestó cuando se expresó así: “ Les digo que así es también en el cielo: habrá más alegría por un solo pecador que se arrepienta que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentirse” (Lucas 15: 7).

Los seres humanos tendemos siempre a relativizar la verdad porque la vemos desde distintas perspectivas y ninguno puede ocupar el mismo lugar en que se halla el otro. Son muchos los que piensan distinto a quien esto escribe y creen que si uno no piensa como ellos no tiene el derecho de formar parte del rebaño del Señor.

Sin embargo, sin importar a cual grey puedas pertenecer tú, solamente debes responder a esta pregunta: “¿Escuchas la voz del Pastor y le obedeces?. Si respondes afirmativamente puedes tener la certeza de formar parte de la grey única y de la cual nunca podrás ser arrancado porque estás al cuidado de tu Pastor, el mismo que compró tu vida con Su sangre.