#Palpitaciones: Pacto Eterno

Pacto Eterno

“Vendrán y se aferrarán al Señor en un pacto eterno, que ya no olvidarán.”

(Geremías 50: 5)

¿Puedes decirme, por favor, cual es la vía para salir de aquí?. Esta es la pregunta que la notable escritora Lewis Carrol pone en boca de una niña, en su famosa obra: “Alicia en el país de las maravillas”, y va dirigida al gato que se le había presentado. El felino, después de haber sonreido le responde: “Depende de adonde quieres ir”. “La verdad es que no lo sé, eso no me importa tanto”, replicó Alicia. “Entonces no tiene importancia la dirección que escojas”, concluyó el gato.

Mucha gente actúa como Alicia, andan por andar y no se preocupan para nada por su destino. Sin embargo, andando en el tiempo, quedarán amargamente sorprendidas, cuando descubran que han desperdiciado su tiempo, sin que nunca se hubiesen propuesto alcanzar una meta.

En su famoso libro “El Leviatán”, Thomas Hobbes planteaba esta pregunta: “Si todos los seres humanos somos iguales al nacer, ¿Por qué al volvernos adultos, nos diferenciamos tanto?. Él señaló a las motivaciones como la causa de esta diferenciación.

Si tomamos en cuenta que la mayor motivación que puede estimular nuestra conducta debe ser la relacionada con la eternidad, visto que la duración de la vida terrena es exigua en comparación con la eternidad, debemos concluir que la mejor manera de emplear nuestro día a día es sirviendo al Señor y viviendo tal como a Él Le agrada y aceptando el pacto eterno que ël nos propone.

Ahora bien, ¿cual es la vía que debemos transitar para alcanzar ese bienestar eterno?. El ser humano ha planteado muchas vías para alcanzar esta meta. Pero Dios, en la Biblia, nos ha explicado claramente que Él nos ha preparado un sólo camino: Cristo Jesús. Así lo expresó Él mismo cuando dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14: 6). Finalmente, no importa lo que has estado haciendo o cual era tu meta; lo importante es ¿adonde te diriges hoy?.